jueves, 22 de mayo de 2008

Vivir y morir al sur de la Ciudad de Buenos Aires


En el Diario La Nación de hoy sale una nota que voy a copiar al final de este post donde se dice que en la zona sur de la ciudad de Buenos Aires las expectativas de vida son bastante menores comparadas con la zona norte de la misma metrópoli, hasta acá no hay demasiadas novedades. Como vecina de Villa Lugano puede ver desde siempre que los que allí viven son constantemente relegados en todos los planos de la vida en sociedad.

La zona sur de la ciudad de Buenos Aires no se agota en Villa Lugano, sino que incluye Villa Soldati, Pompeya, Barracas y algunos otros barrios más, pero en este caso quiero ocuparme de Lugano, sitio que conozco y no porque me contaron. Según consta en la página del GCBA (http://www.buenosaires.gov.ar/areas/barrios/buscador/ficha.php?id=39) Villa Lugano tiene 108.170 habitantes, según el censo de 2001.

Tomando el poema de Baldomero Fernández Moreno y con las licencias literarias del caso podríamos decir que 108.170 habitantes y NINGUN HOSPITAL. A sus gobernantes, que les pasa? Están tan ciegos que no ven que los que en este barrio viven necesitan un hospital? Que no se suple la falta de un nosocomio con 6 Centros de Salud o salitas?

Con suerte en estos centros encontraremos un médico que atienda, cuando no se le ordene que a pesar de encontrarse en su lugar de trabajo no deberá atender a nadie y quedarse a disposición de la ambulancia del SAME destinada a esa salita.

Si hablamos de educación, tiene 108.170 habitantes y sólo 11 escuelas primarias y 12 jardines de infantes, de las cuales 4 son de jornada completa. TODAS COLAPSADAS, afectadas por la falta de maestros, por la falta de personas auxiliar, atravesadas por la violencia familiar y escolar. Con un sólo gabinete psicológico por distrito.

Si la educación y las posibilidades de completar la escolaridad van de la mano de la disponibilidad de puestos sanitarios existentes en la zona y eso arroja que la expectativa de vida se ve condicionada, a alguien le podría llamar la atención que en Villa Lugano sus habitantes se mueran en promedio 10 años que en Palermo? Palermo con sus 225.245 habitantes tiene dos hospitales y un centro de salud. Y en cuanto a educación tiene 22 jardines de infantes, 22 escuelas primarias, 15 de las cuales son jornada completa.

Hace unos meses comenzaron la construcción de un hospital para Lugano, las obras tenían una velocidad incréíble hasta fin de año ... misteriosamente se paró la construcción. Todavía recuerdo cuando Mauricio Macri en su campaña para Jefe de Gobierno en el 2003 prometía la construcción de un hospital aún cuando no fuera electo, se había comprometido a impulsar esta obra. Van a cumplirse 6 meses y las obras no avanzan pero tenemos que leer artículos como el siguiente ...

Aquí va el artículo

La Nación - Nota - Opinión - Pag. 19
Salud al Sur
Por Carlos Javier Regazzoni Para LA NACION

En la comuna 8 de la ciudad de Buenos Aires, la muerte ocurre, en promedio, entre los 71 y 69 años de edad, mientras que en la 2 ello sucede entre los 79 y 78 años, respectivamente. La comuna 8 es Lugano; la 2, Recoleta.

Cuando hablamos de expectativa de vida, los médicos nos referimos a la edad promedio de muerte para un grupo determinado. Y ese dato muestra una diferencia de 10 años entre el norte y el sur de la ciudad.

El dato es impresionante, aunque esperable. En todo el mundo se observa un fenómeno similar, síntoma dramático de la postergación social. Estados Unidos, Inglaterra, España y otros han comprobado diferencias de 10 y hasta 15 años en la esperanza de vida de sus habitantes según el nivel de ingreso. Afín con esto, el ingreso promedio en las comunas 4 u 8 (las dos al Sur) resulta cinco veces inferior al de las comunas 2 o 13 (del Norte), con impacto directo sobre la salud. Llamativamente, igual ocurre en países con sistemas socializados de asistencia médica como el Reino Unido; allí también, quien menos gana, vive en promedio menos años, a pesar de tener un acceso bastante equitativo a la salud.

Con esto no pretendemos excusar las deficiencias de atención médica que sufre la zona sur desde hace años, hecho ya denunciado por las autoridades. Pero sí buscamos integralidad. La salud no sólo depende de hospitales, medicamentos y vacunas. Tanto o más importantes son los que la Organización Mundial de la Salud llama "determinantes sociales de la salud": ingreso, desocupación, escolarización, infraestructura, calidad ambiental y participación social, entre otros. Sólo mediante la intervención en todos estos factores relacionados al desarrollo social que puede revertirse el hecho sanitario.

La zona sur de la Ciudad de Buenos Aires, por ejemplo, además de los niveles más bajos de ingreso, presenta los porcentajes más bajos de estudios secundarios completos, un retraso innegable en infraestructura y uno de los problemas ambientales más serios del mundo con la cuestión del Riachuelo. De todo esto depende, directamente, la mayor mortalidad observada.

De entre los determinantes sociales de la salud hay uno que capta la atención de los investigadores con singular fuerza; la relación entre esperanza de vida y nivel de escolarización. Las pruebas son mundialmente concluyentes: a más años de escolaridad, mayor esperanza de vida, y esto independientemente de los niveles de riqueza. Las causas de esta asociación se desconocen, pero intervendrían la autoestima, el estrés y la depresión, cuestiones asociadas a los beneficios derivados del nivel de educación.

En nuestra ciudad, la relación entre edad promedio al morir y porcentaje de personas con secundario completo por comuna es brutalmente lineal, y más fuerte que la relación establecida con el nivel de ingreso. En la zona sur, sólo el 17 al 20% de los adultos completó estudios secundarios, contra el 55 al 70% en la zona norte. Esta iniquidad perjudica la salud de las poblaciones respectivas.

El corolario es evidente. El Sur debe existir para las políticas públicas en general, único medio de mejorar la salud de su gente. Y esto es mejor para todos los porteños. Está demostrado que las comunidades con estatus sanitario más asimétrico mostraban también peor desempeño en todos sus niveles sociales. Buenos Aires es muy inequitativa. Mirar al Sur es una excelente manera de hacernos justicia a todos.

El autor es doctor en medicina (UBA); subsecretario de Desarrollo Social en el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

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