lunes, 1 de septiembre de 2008

Me quedé en casa y vi …






Domingo de sol, luego de comer un asadito con Lili y Zulema en el quincho subí a mi rancho y me vi en la disyuntiva ¿siesta o película? La siesta me la merecía, por más sol que hubiera y por más lindo que estuviera el día, al sueño reparador no se le puede decir que no. Por otro lado, tenía en la compu unas cuantas películas para ver y no quería caer en el estado de emergencia que me obliga a llamarlo a Walter y pedirle de rodillas que no me mate, que me arregle la compu una vez más, que no se que pasó, que se me llenaron los dos discos de 80 GB cada uno … que no se como pasó, etc.

En fin! Como la carne es débil, tomé una decisión salomónica, me dormí una módica siestita de dos horas y cuando me desperté (me despertaron grrrrr, gracias Mirta) me senté delante la compu para ver “27 vestidos”.

Veamos, la peli nos cuenta la historia de una muchacha muy servicial e idealista, Jane (Katherine Heighl – Grey’s Anatomy) quien cuenta con una enorme experiencia como dama de honor en unas 27 bodas. Jane está profundamente enamorada de su jefe George (Edward Burns), pero no se atreve a planteárselo (no, no y no, no comparen con la realidad no tiene nada que ver …!) y prefiere seguir sufriendo, más aún cuando su hermana Tess (Malin Akerman) vuelve a la ciudad y se queda con el muchacho de sus sueños.

En escena aparece un muchacho llamado Kevin (James Marsden), periodista del suplemento de sociales y encargado de cubrir los casamientos de la NY. Logré atraparlos? No? Bueno, a esta altura de la película ya estaba bostezando y preguntándome porque no había elegido otra de las tantas películas que se habían acumulado en mi PC … y la sensación se quedó instalada hasta el final de la peli.

Un triángulo (aunque uno de los protagonistas no sabe que hay tal triángulo) que se transforma en cuadrángulo, para volver a ser una relación de a uno, para que después por intermedio de una lección de moral, la muchacha sin escrúpulos se da cuenta que está obrando mal, la protagonista se entera que no está tan enamorada del muchacho idealizado sino de otro y … todos terminan felices y contentos y comen perdices.

El que no termina contento es el espectador. Una comedia rosa más, sin gancho, sin algo que la haga especial … Si pueden elegir otra opción, no lo duden, 27 vestidos no es para paladares exigentes. Le doy 2 lauritas.



(ya saben ... esta es una laurita)

2 comentarios:

Cynthia dijo...

Dra Lau, tiene razon pero asi y todo a mi me gusta la pelicula rosa, esa que ya se como va a terminar a los cinco minutos que empieza, que es previsible, que no tiene gancho...igual me gusta.
Lo unico que podriamos decir que tiene de bueno 27 vestidos, aparte del galancito en cuestion (bah, los dos estan fuertes, el jefe de ella y el periodista)es la banda de sonido, con el tema de Elton John.
No me diga Dra. que no le gusta Elton porque ahi si que le armo piquete cybernetico!!!!

Dra_Lau dijo...

Nononoo Dior y Cacharel no lo permitan!!!! Me gusta Elton, sus temas románticos, cuantos bailes apretaditos e historias de amor se habrán realizado a su ritmo ...
La banda de sonido es muy buena, es cierto y nobleza obliga.